Desde la plaça de Sant Miquel cogemos el carrer Major hacia la derecha, muy animado en las horas de la tarde y torcemos a la izquierda al llegar a Pere Berenguer de Vilafranca desde donde ya vemos la Plaça Major de Montblanc.
Esta plaza, porticada en parte, es el centro de la población. En ella se encuentra la Casa de la Vila que alberga el ayuntamiento.
Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIII y XIV, buena parte de la fachada es actualmente del s XVII, con añadidos posteriores. Los grabados de 1676 y 1679 en los balcones denotan posiblemente las fechas de dichas obras. Su puerta de entrada es renacentista, sobre ésta se sitúan dos balcones y entre ellos el escudo esculpido de Montblanc.
A la izquierda del balcón podemos ver un ventanal gótico del siglo XIII con arcos trilobados. Este lado de la plaza no está porticado debido a que por aquí discurría una riera. A su derecha se encuentra el edificio Cal Portuguès en el que destacan los esgrafiados de los años 20. También puede leerse sobre el portal la inscripción de su propietario: ALFONSO. Más a su derecha Cal Barrera también con esgrafiados florales.
A su izquierda pordemos ver els Porxos de Cal Malet del siglo XVIII.
Este edificio, debido a la presencia del escudo esculpido, pudo ser la seu del Comú, según algunos historiadores. Su situación parecía además más notoria ya que se podía ver solo entrar en la plaza.
Bajo los porches, que se crearon para poder trabajar fuera de la casa pero bajo techo, se encuentran unas antiguos medidores de grano.
Eran dos las medidas oficiales de la vila, la quartera (unos 70 litros) y los tres quartans (unos 20 litros). El grano se depositaba en el interior del recipiente mientras se mantenía cerrada la portezuela inferior. En el momento que se llenaba se abría la portezuela para vaciarlo en el saco depositado en el suelo. Durante un tiempo surgió la discusión en relación al hecho de que si el grano se vertía desde mayor altura albergaría más aire que si se hacía desde menor altura. El problema se solventó contratando a un empleado que vertía siempre el grano desde la misma altura.
Las medidas de cereales de los porches funcionaron desde 1752 hasta 1905.
En la plaza destaca otra edificación, es la casa Desclergue.
Este palacio se alineaba originalmente con el resto de casas de la plaza, pero por el ánimo de destacar se erigió ese cuerpo porticado sobresaliente. En él destaca un escudo nobiliario muy trabajado de la saga de los Desclergue así como la doble balconada que lo acompañan.



































