Reunidos alrededor de Xavi Potter, los discípulos de Thot escuchan como éste explica el poder del fuego mientras sostiene en su mano un pequeño sol ardiente generado gracias a la magia druida.
Pero la lección de hoy está reservada para los grandes magos. Solo éstos son capaces de hacer hablar a las figuras inanimadas. La energía que emana de sus manos consigue revivir a las piedras.
Xavi dirige su rayo hacia una figura del dios Hermes y éste se pone a hablar:
Sus discípulos practican la magia pero éstos precisan de las nuevas tecnologías para conseguir los mismos efectos: iphones, reflex, ipads, smartphones, compactas...todo vale. Además su magia se dirige a figuras planas, mucho más fáciles de revivificar.
El resultado es, cuando menos, sorprendente:
Usando toda la tecnología a su disposición crean, conjuntamente, un rayo que inunda las calles y revive a todo quisque.
se desata una oleada de imágenes parlantes y cantantes.
Xavi Potter pide que se concentren en los Hermes, pues un secreto nos va a ser revelado.
Siguiendo la pista del ladrón encuentran sus zapatillas en la basura.
Los policías piden al resto de discípulos de Thot que les ayuden haciendo hablar a más testigos, pero no todos aportan luz al caso.
Finalmente el ladrón es visto en el metro y detenido a la salida.
El caso, felizmente resuelto, restituye a Hermes sus zapatillas aladas.
En realidad todo es una broma. Xavi no tiene esos poderes mágicos, en realidad su verdadero talento, así como el de Roser, es el de hacernos pasar un día simplemente mágico.
Como ha ocurrido en otras ocasiones, el jueves es el día que aprovecho para hacerme un pequeño regalo. Un regalo a los sentidos, a las emociones y al espíritu. Para ello qué mejor que ir a comer a un restaurante vegetariano en el que ofrecen un menú degustación con cuatro primeros, cuatro segundos y cuatro postres.
Solo muestro los primeros (y el postre), los segundos ni me acordé de fotografiarlos (por cierto, no llevaba la cámara, menos mal que el móvil también hace fotos). El restaurante es "La mandarina", que se encuentra en la calle Vinyals muy cerca de Virgen de Montserrat. Nosotros llevábamos unos vales para el menú degustación con los que nos salía por un precio muy asequible (unos 11 € por cabeza). Cada plato cuando es servido es explicado por la camarera. La anterior ocasión en la que estuve pude probar ocho platos diferentes, pero eso sí todos igual de sabrosos.
Y después de tan buena comida, por qué no ir a ver una exposición como la que nos ofrece CaixaForum.
Una exposición que, además de repasar la genial figura de Méliès, es también la historia de los orígenes del cine a través de diferentes objetos procedentes de la Cinémathèque Française, como son la primera cámara de Méliès o el vestuario original de Viaje a la Luna, pasando por dibujos, carteles, películas en proyección, o aparatos que pueden verse en funcionamiento. Una exposición imprescindible para toda la familia de la que seguro que volveré a hablar.
Antes pero, había que coger fuerzas, aunque sin pasarse, que los excesos de los últimos días recomendaban algo ligerito, así que mi amigo Miquel y yo nos tomamos una ensaladita en el Organic, y un segundo para completar una comida que, últimamente, no nos parece que se pueda comparar a las que tiempo atrás solíamos hacer en este restaurante de comida vegetariana y orgánica.
Luego, de camino al CCCB descubrimos un par de Alicè que ya pudimos ver en Barcelona Mon Amour.
De las exposiciones vigentes en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona decidimos ir a ver la de World Press Photo, pues ya es el tercer año consecutivo que la visitamos y siempre nos ha parecido muy interesante, y la de Paral·lel 1849-1939, por el hecho de que muestra una parte de la historia de nuestra ciudad.
La Fundación Photographic Social Vision ha organizado, por octavo año consecutivo, la exposición internacional World Press Photo en el CCCB. Las 156 fotografías que se pueden ver en la exposición son todas ellas ganadoras del prestigioso premio internacional de fotoperiodismo. Pero en esta ocasión, el premio a la máxima categoría, el World Press Photo of the Year 2011, ha recaído en un fotógrafo catalán, Samuel Aranda.
La imagen tomada durante las revueltas en el Yemen muestra a Fatima con su hijo de 18 años Zayed al que tras asistir a unas manifestaciones sufrió los efectos de los gases lacrimógenos. Durante los incidentes murieron al menos 12 personas y una treintena resultaron heridas. Fatima encontró a su hijo en una mezquita habilitada como hospital y Yazed pasó en coma los dos días siguientes. A pesar del dramatismo de la imagen, la composición es tan buena que crees estar viendo una representación teatral. De Samuel Aranda se muestran algunas fotografías más, como ésta de los edificios de El Cairo durante una tormenta de arena.
Al igual que Samuel, el resto de fotógrafos manifiestan, a través de la imagen, situaciones y conflictos que se producen en todo el mundo. Como es el caso de la pesca furtiva de tiburones para luego cercenarles las aletas para hacer con ellas la popular sopa.
Debido a esta práctica están desapareciendo muchos de los tiburones que habitaban en nuestros mares y océanos. Evidentemente no es ésta la única situación trágica que se describe, pero al leerlo me ha recordado la exposición sobre tiburones que vi hace un tiempo en el museo marítimo.
Tras esta dosis de dramatismo pasamos a ver otra exposición que, en principio, era más "amable".
La exposición "El Paral·lel. 1894-1939" es muy completa y se articula en diferentes secciones que van desde su origen, el urbanismo, hasta los usos que se le dieron a la avenida. En 1894 fue inaugurada la urbanización de la vía que llevó el nombre oficial de avenida del Marqués del Duero, nombre que conservó (excepto durante la República, que pasó a llamarse avenida de Francesc Layret) hasta 1979, momento en que se convirtió en la avenida del Paralelo. El nombre se le atribuye a Cerdà, aunque posteriormente surgió la leyenda de que el nombre provenía de una taberna que había con esta denominación. En cualquier caso, es interesante notar que tanto la avenida del Paralelo como la avenida Meridiana coinciden aproximadamente con esas líneas imaginarias, la 41º 22' 34'' y 2º 10' 20'' respectivamente.
¿Y dónde se cruzan ambas líneas? Pues en la torre del reloj del puerto, que por ello está relacionada con la determinación del metro patrón.
Cerdà había previsto un ancho de avenida de 50 metros, pero el Paralelo acabó teniendo, por la presión de los propietarios de los terrenos, un ancho de 40 metros y porches de 5 metros a cada lado. Sin embargo, a la sombra de la ley de porches, fueron apareciendo almacenes provisionales que, en lugar de convertirse en edificios porticados, se fueron transformando en teatros. La ley de porches fue derogada en 1929, pero hoy en día todavía podemos ver algunas de esas estructuras. Sin embargo, para poder llevar a cabo el proyecto de urbanización, primero hubo que derribar la muralla que daba al mar. Anteriormente esta zona estaba destinada al uso agrícola, pero su localización también la convirtió en un lugar frecuentado por diversas formas de marginalidad. En el momento que se articuló la construcción de l'Eixample y la nueva urbanización del Paseo de Gracia y Plaça Catalunya, muchos de los negocios dedicados al entretenimiento popular, fueron trasladados y reubicados en el Paralelo.
También se extendió la oferta vinculada con la prostitución bajo la apariencia de cafés concierto o music- halls.
La exposición se completa con un repaso exhaustivo de las diferentes artes escénicas que proliferaron en la zona, desde el teatro, pasando por el cuplé, hasta la magia o el cinematógrafo.
Finalmente nos proponen continuar la visita por las Rutes paral·leles que nos lleven por el Paralelo a través de itinerarios urbanos diseñados con contenidos de la exposición.
Bibliografía: Paseos por la Barcelona científica. Xavier Duran y Mercè Piqueras. Guía de la exposición: El Paral·lel 1894-1939. Barcelona i l'espectacle de la modernitat
Todos conocemos el emblemático establecimiento de la calle Princesa dedicado a la venta, enseñanza y fabricación de objetos destinados a la magia, pero quizás no todos sepáis que existe un teatro museo en la calle Jonqueras (hasta hace poco en la calle del Oli) "al ladito de La Caixa" en el que se expone una infinidad de material dedicado al ilusionismo. También el local dispone de instalaciones para espectáculos de magia. Tras el pago de 3 € por persona ingresamos en el local y pronto nos sumergimos en un mundo de fantasía e ilusión. En el museo podemos ver numerosos carteles antiguos:
Algún que otro artilugio de grandes dimensiones, como el típico baúl en el que el sufrido ayudante debía soportar ser atravesado por espadas:
Vitrinas repletas de trucos que pertenecieron a grandes magos, numerosas barajas, algunas de ellas trucadas:
Pero, sobre todo, me hizo mucha gracia ver las cajas de juegos de magia con las que jugábamos de pequeños, concretamente yo tuve una de Borrás muy parecida a la que ahí había y con la que ya me aficioné al mundo de la magia.
Lo expuesto se completa con fotografías, dibujos, trajes...todo ello propiedad del Sr Joan Nieto i Gras que cedió, como reza en una placa a la entrada, toda su colección de figuras de artistas y objetos mágicos al museo (Ver comentarios)