¿Quién duda que la Navidad no está ya aquí?
Si no es suficiente con todos los engalanamientos que podemos ver a nuestro alrededor, aquí van los que hemos dispuesto en nuestro hogar.
Preparando (anticipando) la Navidad
Nicoletta Ceccoli
Como dije en un anterior post, durante la primera mañana en Tarragona nos fuimos de compras, y una de nuestras adquisiciones fue un precioso colgante en el que aparecía un dibujo de Nicoletta Ceccoli: La Niña Gato.
Murallas de Tarragona
En nuestro último día en Tarragona disponíamos de poco tiempo por lo que únicamente pudimos hacer una visita breve. El lugar escogido fueron las murallas, que aunque lo dejáramos para el final, no es lo menos importante e incluso diría que de lo más popular.
En la actualidad se conserva más de 1 km de muralla así como 3 torres: la del arquebisbe, la de Cabiscol y la de Minerva. Las dos fotografías siguientes muestran la primera de ellas.
Museo Nacional Arqueológico de Tarragona
Luego pudimos ver un audiovisual muy interesante de 14 minutos que fue lo que dio título a nuestra primera entrada sobre Tárraco. Durante la proyección nos explicaron, una vez más, la distribución de la antigua ciudad romana.
A continuación nos dirigimos en ascensor hasta la planta 2 y fuimos descendiendo. Allí nos encontramos con una sala preciosa llena de estatuas y con una iluminación muy cálida.
Pronto descubrimos los primeros mosaicos, siendo el más espectacular el Mosaico de los peces, con 47 representaciones de la fauna marina mediterránea.
Descendiendo una planta más nos encontramos con la arquitectura romana y los mosaicos, destacando entre todos el famoso mosaico de la Medusa.
Casa Canals en Tarragona
Como dijo Adriano, Tárraco es una ciudad donde la primavera es eterna, sin embargo, solo llegar nos sorprendió un frío intenso y húmedo. El año pasado ya estuvimos en Tarragona para el puente y dejamos por visitar un par o tres de sitios que reservamos para la siguiente ocasión.
Esta ciudad nos gusta mucho pues es pequeña: vas andando a todas partes, se pueden ver lugares interesantes y cargados de historia, es tranquila y se come bien ¿Que más se puede pedir?
Nos alojamos en el Hotel Plaça de la Font. Un pequeño hotel muy acogedor, nuevo y céntrico. Además, fueron muy amables con nosotros en todo momento. Las dos veces que hemos estado en Tarragona hemos elegido este hotel y en ambas ocasiones hemos pedido una habitación con vistas a la plaza, pues es más agradable, sobre todo a la salida y puesta de sol.
También se podía visitar un jardín romántico con fuente de rocalla situado al nivel de la planta noble.


































